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Adidas y Puma: la historia de un odio fraternal que ha revivido por el running

Ricardo Larrechea - 5:41 - 26/05/2016
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  • Los hermanos Rudolf y Adolf Dassler se pelearon y crearon ambas marcas

  • Su pelea dividió Herzogenaurach, "la ciudad de los cuellos doblados"

  • La nueva batalla se traslada a los tribunales por una patente de zapatillas

Adidas y Puma sellaron la paz con un partido de fútbol en 2009. Foto: Reuters

Hablar de rivalidad fraternal entre Rudolf y Adolf 'Adi' Dassler es quedarse muy corto. Los hermanos que fundaron la empresa que antecedió a Adidas fueron un caso único de odio que desencadenó en su separación y la creación de Puma por parte de Rudolf y un grupo de empleados leales. Ahora, una disputa por una patente ha revivido las viejas rencillas que datan de los años 40 y con la II Guerra Mundial como detonante.

La historia se remonta al final de la I Guerra Mundial. Los hermanos volvieron a su localidad natal de Herzogenaurach, localidad bávara famosa por sus zapatos cercana a Nuremberg, y lanzan su propia empresa de zapatos (su padre ya era zapatero) en los años 20 con el nombre de Hermanos Dassler, con la obsesión de hacer zapatillas para correr.

La empresa prosperó, incluso con la llegada al poder de Adolf Hitler (ambos hermanos se afiliaron al Partido Nazi), llegando a su momento culmen en los Juaegos Olímpicos de Berlín en 1936, cuando Jesse Owens calzó sus zapatillas y ganó la medalla de oro en los 100 y 200 metros, salto de longitud y los relevos.

La II Guerra Mundial

Pero los problemas llegaron con la II Guerra Mundial. Rudolf fue llamado a filas y tuvo que combatir en Polonia, mientras su hermano Adi se ocupaba del negocio, que como tantos otros, se transformó para ayudar en los esfuerzos de guerra de Alemania. De hecho, todo el pueblo se dedicó a hacer desde componentes para misiles a ropa para el ejército. El cometido de los Dassler fue más curioso: el Panzerschreck, la versión nazi del bazooka estadounidense.

Precisamente en la ocupación americana la clave fue la esposa de de Adi, Käthe, que convenció a las tropas de que ellos solo querían hacer zapatillas de deporte. Pero Rudolf estaba convencido de que había sido su propio hermano el que había conspirado para que le enviaran a la guerra y le culpó del año que pasó en prisión tras ser capturado por los estadounidenses, que la acusaron de pertenecer a las SS.

Rudolf estaba convencido de que Adi le había delatado, lo que amargó en una guerra personal entre ambos, con acusaciones cruzadas de pertenencia al partido nazi.

Los hermanos se mantuvieron 'unidos' hasta 1948, compartiendo incluso el hogar con sus respectivas familias, pero la situación era insostenible. Rudolf decidiría dejar la compañía ese año y formar Ruda (acrónimo de Rudolf Dassler), que finalmente se llamaría Puma. Adi, por su parte, relanzó la compañía como Adidas (acrónimo de Adi Dassler).

Nace Puma y se divide el pueblo

Rudolf no se fue muy lejos, de hecho se quedó en el mismo pueblo de Herzogenaurach, pero al otro lado del río, y su rivalidad se trasladó a todos los habitantes. Había que ser de Adidas o de Puma, y cada equipo tenía sus bares e incluso clubs de fútbol separados. Si eras de Adidas no te podías casar con alguien de Puma.

De hecho, se la consideraba la "ciudad de los cuellos doblados" porque los vecinos miraban al suelo para ver que zapatillas calzaba el otro antes de saludar. Una situación que recordaba a la de Irlanda del Norte entre católicos y protestantes.

De hecho, las leyendas y mitos alrededor del origen del odio fraternal surgieron como champiñones: unos hablaban de que Adi se acostaba con la mujer de Rudolf, o de que Rudolf fuera el verdadero padre del hijo de Adi. Otros decían que Adi había cazado a Rudolf robando dinero de la caja.

La guerra, sin embargo, podría haber sido también el catalizador de una competencia entre hermanos que les llevó a revolucionar la industria del deporte, especialmente con el uso de estrellas para promocionar sus marcas, algo que nadie hasta entonces había hecho (y lo que probablemente hizo que Nike después les comiera tanto terreno tras hacerse con Michael Jordan, entre otros).

El odio entre ambas empresas se trasladó a sus hijos, y después de la muerte de ambos hermanos todavía había rencillas. Todo hasta que en 2009, cuando ambas familias ya habían perdido el control de las compañías, empleados de ambas compañías decidieron jugar un partido de fútbol, "un apretón de manos histórico", como lo denominaron Adidas y Puma.

Batalla en los tribunales

Pero esa tregua parece que ha finalizado, y el campo de batalla son los tribunales. La semana pasada, un juez alemán rechazó la petición de Adidas de impedir a Puma comercializar su nueva línea de zapatillas por utilizar una tecnología en sus suelas similar a las de su línea "Boost".

Ambas compañías trabajan con el gigante químico BASF en una nueva espuma de poliuretano que BASF asegura que es tan elástica como la goma pero más ligera, lo que permite unas suelas idóneas para las zapatillas de running, mullidas y que amortiguan los impactos.

BASF firmó un acuerdo en exclusvia con Adidas en 2011, lo que forzó a Puma a buscarse las castañas en Estados Unidos, donde se unió a Huntsman Corp, quien desarrolló su propia tecnología. Adidas ha demandado a Puma, aunque la propia Puma también lo ha hecho contra Adidas, acusándole de apropiarse de su trabajo previo con BASF. Las hostilidades continúan 70 años después.


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