elEconomista.es
Mexico
Últimas noticias
48.222,38
-0,11%
19,1639
+0,24%
57,15
+0,19%
1.257,87
+0,35%

May afronta el 'brexit' con la hostilidad de la Unión Europea y parte de su propio Gobierno

Eva M. Millán (Londres) - 4:37 - 24/10/2016
0 comentarios
  • El ministro del Tesoro aboga por la contención criticada por los eurófobos

Theresa May, primera ministra de Reino Unido. Foto: Archivo

Theresa May ha superado los primeros 100 días de gracia en el Gobierno con severas divisiones en torno al modelo que conducirá a Reino Unido a la salida de la Unión Europea y un delicado balance sobre la potestad que está dispuesta a dar al Parlamento para un proceso sin precedentes. Si la primera ministra albergaba alguna duda sobre el alcance del reto, ha quedado disipada tras comprobar que mantener la disciplina interna será tan complicado como satisfacer a un bloque dispuesto a hacer pagar a los británicos por la ofensa infligida al proyecto comunitario el 23 de junio.

Como representante del bando que apoyaba la permanencia, May se había autoimpuesto la obligación de despejar sospechas sobre su determinación a ejecutar la voluntad popular. Su deseo de eliminar suspicacias la llevó a adoptar la retórica propia del núcleo duro de los euroescépticos que integran su gabinete, un riesgo táctico que ha llevado a cristalizar la idea de que está dispuesta a sacrificar bazas cruciales, como la permanencia en el mercado único, si con ello garantizaba la recuperación del control sobre la inmigración.

El problema es que ni la premier, ni los partidarios de la ruptura, ni siquiera el Parlamento pueden interpretar con seguridad qué motivó a más de 17 millones de británicos a votar abandonar la Unión europea. La crispación de una campaña basada en enmascarar las profundas incertidumbres que existían de vencer el brexit impidió ofrecer a los electores un debate franco y objetivo. De ahí el peligro de que May identifique el resultado del plebiscito como una consulta en materia de extranjería.

¿Ha escorado May su posición

Sus primeros lances en Downing Street revelan la influencia adquirida por los responsables de los departamentos directamente relacionados con el brexit, eurófobos recalcitrantes, pero el hermetismo que caracteriza su estilo como mandataria y su famosa incapacidad de delegar cuestionan también hasta qué punto May se ha escorado hacia el bando de los popularmente conocidos como los tres mosqueteros -los titulares de Exteriores, del comúnmente denominado 'Ministerio del brexit' y del secretario de Comercio Internacional-.

La clave residirá tanto en el pulso de May, quien el jueves se estrenaba en un Consejo Europeo cargado de hostilidad hacia quien aspira a abandonar, como en las posibilidades de que se imponga el criterio del único ministro capaz de ejercer como palanca de contención: el del Tesoro, quien se ha erigido a como baluarte de la corriente moderada de un Ejecutivo dividido ante las consecuencias una ruptura dura.

Aunque su misión fundamental en la actualidad es "resetear" una economía que no sólo ha renunciado al objetivo crucial del superávit, sino que será puesta a prueba de brexit, Philip Hammond ha aprovechado su privilegiada posición desde el 11 de Downing Street para introducir matices numéricos a la euforia de quienes atribuyen todos los males de Reino Unido a la Unión Europea. Su disposición le ha hecho ganarse ya la animadversión de los euroescépticos, que lo acusan de "argumentar como un contable" e, incluso, de sabotear el proceso.

Su posición es tan incómoda como crucial en un debate que debe superar el ensalzamiento patriótico para alumbrar las especificidades de una hoja de ruta que se ha movido entre la reivindicación de la "soberanía" y la "recuperación del control". La incomodidad que su papel genera ha desencadenado una guerra abierta de filtraciones que pretenden retratar a Hammond como un funcionario al que las atalayas del Tesoro han desconectado de la realidad de un electorado que votó por cortar con la Unión Europea.

Convencer al Tesoro

La virulencia ha obligado ya al círculo de May a intervenir para refrendar la confianza de la primera ministra en su jefe del Tesoro, cuya dimisión cotiza al alza en las casas de apuestas, sobre todo después de que trascendiese que estaría dispuesto a presentarla de triunfar la opción de abandonar la unión de tarifas. Pero una renuncia con potencial de asestar un golpe letal al Gobierno sería la de Hammond, puesto que desencadenaría desconfianza en torno a las consecuencias económicas del acuerdo.

Así, superados los primeros 100 días, el discurso objetivo de Phil Hoja de Cáculo, llamado así por su acercamiento numérico y desapasionado a la realidad política y económica, podría comenzar a ganar influencia en la premier que, a diferencia de los tres mosqueteros, hasta ahora no ha contradicho a su ministro del Tesoro. Su prioridad es contener las medidas de inmigración más perniciosas económicamente, como las restricciones sobre los visados de estudiantes, y garantizar la protección de la City, para lo que estaría dispuesto a que Londres continúe aportando al presupuesto comunitario una vez fuera de la UE.

Contenido patrocinado
Otras noticias

Comentarios 0

Flash de noticias México

Entérate

www.economiahoy.mx
2017-12-05 22:40:06

En México y Venezuela 7 de cada 10 personas creen que la vida es peor que hace 50 años

No todos los países han experimentado los mismos avances. En México y en Venezuela la mayoría de la gente considera que se vive peor que hace medio siglo, según el Pew Research Center.



Economíahoy.mx

Suscríbase al Resumen Diario

Síguenos en twitter
Síguenos en Facebook

Más leidas

eAm
Colombia
Mexico
Chile
Argentina
Peru
La resistencia de Valonia al CETA pone en peligro política la comercial de la UE
El mercado no revertirá el 'brexit'